viernes, 21 de marzo de 2025

El poeta pide a su amor que le escriba

El poeta pide a su amor que le escriba 
Amor de mis entrañas, viva muerte, 
en vano espero tu palabra escrita 
y pienso, con la flor que se marchita, 
que si vivo sin mí quiero perderte. 

El aire es inmortal. La piedra inerte 
ni conoce la sombra ni la evita. 
Corazón interior no necesita 
la miel helada que la luna vierte. 

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas, 
tigre y paloma, sobre tu cintura 
en duelo de mordiscos y azucenas. 

Llena pues de palabras mi locura 
o déjame vivir en mi serena noche 
del alma para siempre oscura.

Francisco de Quevedo, "Epístola satírica y censoria al conde-duque de Olivares"

jueves, 20 de marzo de 2025

Adiós a la niñez

Ana Merino,
«Adiós a la niñez»

Adiós Peter Pan,
se aleja mi niñez
dando pasos de gigante
y tu sombra soy yo
convertida en mujer.                               5

La tierra en donde vives
no me puede acoger
porque ahora sueño
que eres agua salada
mojándome la piel,                                 10
que eres un niño grande
bebiéndose mi sed.

Ya no puedo volar
porque mi boca
ha aprendido a morder                            15 
con dientes de deseo,
y he dejado de ser
la niña que encontraba
respuestas en los libros.
Ahora salgo a buscar                                20
las piezas perdidas de mi alma
en los ojos cerrados de la noche.

En tu almohada
he guardado los tebeos
que leía de niña,                                        25
el pedazo de cielo de viñeta
que no podré alcanzar
por querer ser tu amante.

Adiós Peter Pan,
el eco de los niños                                     30
que no quieren crecer
y sólo juegan
me ha hecho recordar
que tuve sueños
que nunca jamás podrán cumplirse.            35

(De Juegos de niños, Madrid, Visor, 2003)

Ana Merino (1971) es una estudiosa de los cómics. En 1994 ganó el Premio Adonais de poesía con su libro Preparativos para un viaje. En Juegos de niños hace un recorrido por las edades del hombre, con especial detenimiento en el mundo de la niñez y sus mitos.

martes, 11 de febrero de 2025

Gustavo Adolfo Bécquer, Rima IV


No digáis que, agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!


Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla, 1836 - Madrid, 1870). Junto con Rosalía de Castro, es el máximo representante de la poesía posromántica, tendencia que tuvo como rasgos distintivos la temática intimista y una aparente sencillez expresiva, alejada de la retórica vehemencia del romanticismo. La inmensa fama literaria de Bécquer se basa en sus Rimas, que ejercieron un fuerte influjo en figuras posteriores como Rubén Darío, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y los poetas de la generación del 27. La crítica lo juzga el iniciador de la poesía española contemporánea. Pero más que un gran nombre de la historia literaria, Bécquer es sobre todo un poeta vivo, popular en todos los sentidos de la palabra, cuyos versos, de conmovida voz y alada belleza, han gozado y siguen gozando de la predilección de millones de lectores.

IF

Rudyard Kipling
Si... (If) (Versión de Juan Peña)

Si eres capaz de mantenerte firme
cuando otros se dobleguen
y te reprochen luego que no hagas como ellos.
Si confías en ti cuando otros de ti duden,
y aun entiendas sus dudas.
Si sabes ser paciente en la espera.
Si te mienten y no respondes con mentiras.
Si aprendiste a no odiar aunque te odien,
y aun así no parezcas
ni demasiado bueno ni muy inteligente.

Si aprendes a soñar
sin que te lleguen a embaucar los sueños.
Si al pensar antepones la vida al pensamiento.
Si conquistas el triunfo o caes en la derrota,
y a esos dos impostores los tratas de igual forma.
Si puedes soportar que tu verdad
la ensucien con mentiras.
Si sabes aceptar que te has equivocado,
y sin desfallecer has vuelto a empezar desde el principio.

Si tienes la osadia de arriesgar a la suerte
todo cuanto has ganado,
y aun perdiendo mantienes
intacta tu entereza sin quejarte.
Si puedes conseguir que tus tendones,
tu corazón, tus nervios
a su debilidad se sobrepongan
hasta hacerlos tan fuertes como tu voluntad,
y obedezcan tu voz si dices: ¡Adelante!

Si cuando hables en público
sigues siendo tú mismo,
o aun estando con Reyes,
en la humildad encuentras tu grandeza.
Si alguien te quiso herir y apartaste la herida.
Si fuiste generoso, pero también contigo.
Si en los buenos momentos que a veces se te ofrezcan
aciertas a apurar cada segundo,
será tuya la tierra y sus dones,
y lo que más importa, hijo mío:
serás al fin un hombre.

Joseph Rudyard Kipling (Bombay, 1865-Londres, 1936) fue un escritor y poeta británico nacido en la India. Autor de relatos, cuentos infantiles, novelas y poesía. Se le recuerda por sus relatos y poemas sobre los soldados británicos en la India y la defensa del imperialismo occidental, así como por sus cuentos infantiles.
Algunas de sus obras más populares son la colección de relatos The Jungle Book (El libro de la selva, 1894), la novela de espionaje Kim (1901), el relato corto The Man Who Would Be King (El hombre que pudo ser rey, 1888), o los poemas Gunga Din (1892) e If –(traducido al castellano como Si..., 1895). Además varias de sus obras han sido llevadas al cine.

viernes, 24 de enero de 2025

Lope de Vega, "Desmayarse, atreverse, estar furioso"


Lope de Vega

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso; 

no hallar fuera del bien centro y reposo,      5
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso; 

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,                      10
olvidar el provecho, amar el daño; 

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

Félix Lope de Vega y Carpio (Madrid, 1562-id., 1635) fue uno de los más importantes poetas y dramaturgos del Siglo de Oro español y, por la extensión de su obra, uno de los más prolíficos autores de la literatura universal.